lunes, 25 de mayo de 2009

Marcelino

No logro precisar como Marcelino se introdujo en nuestras vidas. Aparecía y desaparecía casi por generación espontánea, eso que su atavío increíble de huichol peyotero hacia imposible no darse cuenta de su presencia. De un blanco inmaculado, difícil de conservar en el medio de la polvareda de Melaque, con dibujos de colores de gran belleza, como toda la creación de los huicholes , que le daba una presencia particular, cuando en forma disparatada, llegaba a vernos montado en su bicicleta.

 
Marcelino
 

 

Los huicholes son un pueblo muy especial de las montañas de Jalisco, Nayarit y San Luis Potosí, que se hicieron famosos a raíz de los libros de Carlos Castaneda , "las enseñanzas de don Juan" y varios otros, donde contaba historias de un shaman huichol, y sus experiencias con el potente alucinógeno conocido como peyote , que se da en el desierto de San Luis Potosí ( nótese que es San Luis Potosí y no San Luis DE Potosí ) Esto porque los españoles se dieron cuenta que las reservas de plata eran como las de Potosí en Bolivia.. La afluencia de los turistas en busca de experiencias místicas alucinógenas ha desvirtuado completamente el sentido de la acción de los huicholes. Una vez al año, caravanas enormes de huicholes, en una peregrinación que puede durar hasta dos meses, viajan al desierto de San Luis a recoger el cactus sagrado, " el abuelo ", que se ingiere ( dicen que es mas malo que el natre ) en medio de serias ceremonias

El huichol debe hacer esta peregrinación por lo menos cinco veces en su vida.

Hoy muchos de los peregrinos hacen el viaje en auto en unos pocos días. Y el arranque indiscriminado por los turistas de los delicados cactus que demoran 100 años en llegar a su estado adulto amenaza con terminar con la especie.

 

PLANTA DE PEYOTE FLORECIDA ( Desierto de Real de Catorce)

 

 

La Ety leyó la leyenda de que las mujeres huicholes cuando entraban en labores de parto, se instalaban en casas especiales, mientras el marido , en un segundo piso, permanecía con una cuerda amarrada a los testículos, cuyo otro extremo tenia la mujer y que tiraba cuando sentía sus dolores.

Marcelino rió cuando le conté la historia . " No, no es cierto " ," si así fuera, estaríamos todos eunucos " .

Marcelino vende sus pomadas que contienen peyote, de conocidos efectos curativos, camisetas y artículos de adorno , de una increíble belleza , producto sin lugar a dudas de sus excursiones alucinógenas.

Nuestros vecinos campinistas nos miran interesados. Hablamos en el difícil castellano de Marcelino, difícil de entender para ellos.

De vez en cuando, Marcelino toma su celular y hace misteriosas llamadas. Nos cuenta que lo han llevado a Alemania, Estados Unidos, Canadá, y hasta Alaska ( solo se quedo dos días ) para aplicar sus curaciones, en base a las pomadas de peyote.

Finalmente, contándome que está muy cansado por una excursión de pesca el día anterior, me pide que le preste mi hamaca para echar una siesta.

Se duerme como un bendito. Yo aprovecho para ir a a playa .

No me cabe la menor duda de que Marcelino es un autentico shaman huichol

 

sábado, 2 de mayo de 2009

blanco,azul y rosado...

A pesar de tener mis actuales convicciones nacionales muy claras, me es muy desagradable la pelea entre los viejos canadienses francófonos y anglófonos, que entre otras cosas se manifiesta en la pelea de las banderas, quebecas o canadienses. Para establecer nuestra determinación de no participar en ese antagonismo, enarbolamos en el campamento nuestra banderita chilena. Aparte de un cierto orgullo nacional, no ha dejado de ser de utilidad practica.

Para que nos ubiquen. Para hacer amigos. No faltan los despistados que llegan preguntando si es la bandera texana ( la verdad es que se parecen harto ), Hay un suizo , ahora canadiense, que vivió quince años en Graneros, a cargo de la planta Nescafé y que habla un castellano con acento suizo casi perfecto.

El rojo en la bandera no esta hecho para resistir el violento sol mexicano, y lenta pero inexorablemente se transforma en rosado.

Un día , cuando yo andaba patiperreando, un señor se acerca a nuestra palapa y se encara a Marilén “

¿Y quien es el chileno por aquí ? “

Los ojos verdes de Mem engañan a mas de uno, sobre todo a mexicanos que pretenden, orgullosos , mostrar que hablan ingles.

“ Yo soy, ¿y qué ? “

El tipo no esta convencido...

“¿ Y de donde ?”

“¡ De Punta Arenas ! “

Eso termina por convencerlo. Es el dueño del circo que se acaba de instalar en el pueblo. Fue contratado como payaso por mexicanos, pero al poco tiempo se percató que andaría mejor instalándose por propia cuenta. Trajo a su familia, señora, hijos, sobre todo hijas con los que opera la empresa familiar.

Naturalmente terminamos invitados a la función.

 

Las banderas que adornan la carpa son iguales a la nuestra...

Blanco , azul... y rosado

El nombre del circo no les dice nada a los mexicas, pero es chileno sin duda.

Yo me esperaba tener que sacar a lucir toda mi piedad y conmiseración para juzgar al típico y rasca circo pobre chileno.

Como es mi costumbre, estaba muy equivocado al respecto.

La verdad es que pasé un par de horas entretenidísimas. Se las han arreglado para sacarle un partido enorme, en función del espectáculo, de lo poco que tienen, y desde luego, de lo mucho que tienen. Me refiero a la belleza de las muchachas, que prefiero pensar, es también típicamente chilena

 


Nótese mi playera...Nunca ha sido caballero de damas tan bien tratado...

 

 

 

 

 

 

El puente del cocodrilo ( cuenta No5 )


Quedamos ubicados al comienzo del camping, casi colindantes con el puente peatonal que liga al camping con la avenida ” Las Primaveras .”

No hay error. El nombre no se refiere a la estación, sino al árbol de ese nombre, y que para la primavera se cubre de hermosas flores blancas.

 

El puente no mide mas de 1.20 m. de ancho y se diría que fue construido con piezas que sobraron de los puentes mas serios para autos ubicados mas lejos en el estero.

Las piezas, especialmente las que conforman el piso, están simplemente soldadas, sin ninguna considera ración por dilataciones.

Los motoristas hacen caso omiso de los letreros que prohíben el paso de sus vehículos, que por efecto del peso y la vibración, hacen saltar las soldaduras.

A comienzo de esta temporada, el puente era una miseria. Las planchas sueltas, los tirantes de arrostramientos saltados, se movía como columpio, y hacia difícil el paso. Hubo que contratar un soldador para consolidarlo.

Las motos siguen pasando. Veremos el año próximo si aun subsiste.

La avenida “Las Primaveras “ conduce al centro de Melaque, y por allí nos dirigimos, dos veces por semana a comer a nuestro restaurant preferido y a ir al internet.

Hay que caminar 1 kilómetro y medio y me pasaría de cínico si dijera que no lo hago pensando en la posibilidad que un acomedido nos lleve.

Lo de puente del cocodrilo, quedó por que desde aquí se le vio las primeras veces. Lo hemos visto crecer y transformarse en una bestia poderosa. Los niños juegan en la desembocadura del arroyo. Si las autoridades no hacen algo, el día menos pensado el cocodrilo va a atacar a uno de ellos. Se nos juntan enormes grupos de turistas cuando el cocodrilo sale a tomar el solcito.

cuenta de un largo invierno IV

Después de un par de días en Guadalajara ( ya volveré sobre el tema ) y un largo viaje en bus , llegamos por fin a Melaque. Empezamos por instalarnos en el Hotel Costalegre, que es el preferido de los quebecos, y el lugar donde pernocta por siete meses nuestro “trailer”, que esta vez no nos depara ninguna sorpresa ( Ya un año lo encontramos invadido de ratones, otro de abejas con colmena y todo, y lo que es peor, una vez descubrimos que había sido invadido por animales de dos patas, que no alcanzaron a llevarse demasiado.

Alguien nos remolca hasta el “camping del ejido Emiliano Zapata “ para los muy neófitos digamos que ejido es una forma de propiedad colectiva de la tierra, creado por la revolución mexicana que no ha funcionado muy bien hasta ahora y que en líneas generales , agrupan a los antiguos campesinos de los latifundios expropiados.

 

Esta es la Bahia de Barra de Navidad con sus tres “comunas” colindantes: Barra, Villa Obregón y Melaque. El punto rojo indica el lugar de nuestro campamento, el amarillo, la playa que preferimos, y el azul, el hotel Costalegre.

Estamos al lado del arroyo Melaque, que en invierno no lleva agua, pero que si acumula cualquier cantidad de zancudos, iguanas y otros bichos, y hasta un cocodrilo o caimán, que no tiene nada que estar haciendo ahí ( alguien lo llevó ) y que constituye nuestro principal atractivo turístico.

Marilén se acomoda en el pequeño “trailer” y yo en una palapa donde meto mi catre de campaña. Nuestros horarios vitales profundamente diferentes nos hace imposible compartir pacíficamente el mismo espacio por mas de una semana.

La cocina se instala en una palapa al exterior, donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, salvo en la tarde, cuando los mosquitos nos obligan a buscar refugio en un espacio mas protegido.

La ida a la playa es nuestro momento sagrado. Salvo en caso de enfermedad grave, a las 3:30 de la tarde, la emplumamos a la playa.

 La playa no está a mas de 100 metros de nuestro campamento, y solo para la luna llena las olas son capaces de voltearme. Para el otro lado están los restaurantes, donde comemos de vez en cuando.

 

Esto esta muy largo. Sigo mañana.

Cuenta de un largo invierno. No 3

Al fin del siglo XIX, una violenta hambruna sacudió a Irlanda. Atraidos por “el sueño americano” miles de irlandeses ermigraron a los EEUU. Una vez alli fueron acogidos por la discriminación y la humillación. Los irlandeses eran católicos, lo que los colocaba en segunda clase, casi junto con los negros.

El gobierno, que preparaba la movida que habria de repetir muchas veces, buscaba apoderarse de Texas, California y Nuevo Méjico que le darían la ventaja económica que les permitió transformarse en el super-estado imperialista.

Organizaron las brigadas Saint Patrick ,en las cuales enrolaron a bien bajo precio a los irlandeses.

Trasladados a la frontera a esperar el comienzo de las hostilidades, solicitaron permiso para ir a México a oír misa.

A su regreso, llegando a la conclusión de que estaban en el lado equivocado, decidieron cambiar de bando y se transformaron en las brigadas San Patricio. Llevaban consigo las armas de destrucción masiva de la época, la ametralladora y el fusil Mauser que hicieron posible la victoria gringa.

Fueron fieros y decididos combatientes, pero cuando el avance de los gringos hacia ciudad de México fueron puestos prisioneros y exhibidos en carretas.

Cuando los gringos ocuparon el palacio de Chapultepec, venciendo la resistencia de los últimos defensores, los cadetes de la academia militar que prefirieron lanzarse al vacío, que someterse al interrogatorio gringo, que ya en ese entonces era conocido por sus metodos poco ortodoxos. Los tales cadetes se recuerdan en México como “los niños héroes” . Mientras la bandera de los EEUU se izaba en Chapultepec, los sanpatricios eran colgados en horcas especialmente construidas para la ocasión.

Se salvaron unos pocos alegando que ellos habían cambiado bando ates de la declaración de guerra. Fuero enviados a prisión, con una “D” ( por “desertor” ) grabada a fuego en las mejillas. Allí estuvieron hasta que las tropas invasoras se retiraron.

Hasta aquí la historia. Lo que sigue es la leyenda, que no he podido comprobar. No hay archivos parroquiales para confirmar o denegarla.
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El gobierno mexicano, en agradecimiento por su c oraje, les abria entregado una haciendo a las orillas del océano que también a ellos tranquilo los baña , La hacienda recibió el nombre de “merlaquis” que en gaélico quiere decir “broma maravillosa”y que muy pronto se castellanizo como Melaque.


La celebración del día de San Patricio reviste caracteres grandiosos, en una mezcla muy mexicana de procesiones, fuegos artificiales y cumbias. El contenido ideológico de la celebración no pasa mas alla de la increíble consigna que es coreada por las procesiones:

“alabado, alabado, a la bimbom bao, Jesús,Jesús, ra, ra ,ra”

Cuenta de la ausencia 2

Llegamos a Atlanta el día después de la elección que llevo a la presidencia de los EEUU a Barack Obama. La gran mayoria por no decir la totalidad del personal de tierra del aeropuerto, que es mas grande que una ciudad ,es negro.

Desde el comienzo, se notó una gran diferencia en la cordialidad con que éramos recibidos. Desde luego, nuestra actitud era diferente. Sabemos que el color de la piel de el presidente no cambia nada. Los que mandan en USA son las corporaciones, el lobby judío, los militares , el estado imperialista.

Pero como mas de algún “americano “ (*) en la misma onda, lo dijo “por lo menos ya no está Bush “. En realidad, lo estaba, y ya en Melaque hicimos una serie de malabares para ver la trasmisión del mando y estar seguros de que Obama era el presidente.

La foto de Marilén en uno de los restaurantes del aeropuerto, nos cuenta de la onda en que transmitimos por las cinco horas que pasamos en Atlanta

 


 

(*) No tengo inconveniente en llamar a los habitantes de USA “americanos” el término, apropiado por los gringos es absolutamente espurio. Medio mundo odia a los “americanos”, nombre que conmemora a un modesto cartógrafo al servicio de los reyes de España que lo único que hizo fue el primer mapa del continente.

No me siento merecedor de ese odio. Prefiero ser otra cosa. Abu Yala me gusta 

cuenta1




Esta es nuestra migración invernal. No son vacaciones, puesto que eso corresponde a los que trabajan. Igual no hacemos nada. Solo nos arrancamos para hacerle el quite a los espantosos fríos de Québec ( este año se llegó a 42º. bajo cero) y por el evidente menor costo de la vida, que nos permite incluso ahorrar pesos, mejor dicho, dólares.

En un principio viajábamos por tierra, en un periplo de 5000 kms. Con los inconvenientes de aduanas , pago de seguros, etc., pero mas que nada el espectro de los inconvenientes mecánicos , que en algún caso, elevó la factura a mas de 6000 dólares.

Como además, debido a las secuelas de mi ACV ( derrame cerebral) yo no manejo, esto condena a Marilén a agotadoras jornadas consecutivas de largos horarios al volante.

( En rojo, el viaje por tierra , promedio: 10 dias. En azul. En avion Montreal-Atlanta-Guadalajara y de alli, autobús a Melaque)

Con el viaje aéreo, a un precio fijo ( este año fueron 800 CAN$ ida y vuelta c/u ) el ahorro es obvio, Los inconvenientes como el limite en el peso de lo que se lleva, la rigidez en las fechas de partida, y la imposibilidad de visitar algunos lugares intermedios que nos lograron interesar, son mínimos comparados a lo que ganamos.

El trailer queda a buen cuidado de nuestros amigos del hotel Costalegre , que es el preferido de los quebecos.

Pernoctamos en el trailer parc del Ejido "Emiliano Zapata", a segundos de marcha de la playa en la bahia de Barra de Navidad, casi sin olas, lo que me permite a mi bañarme con cierta seguridad, y a Marilen a pasar casi horas en el agua